La historia de la Biblia, de Moisés a hoy
Mapa cronológico
Más de tres mil años de historia, de la Torá escrita en hebreo a las traducciones abiertas de hoy: cada vez que alguien se atrevió a soltar el control sobre en qué lengua podía leerse la Escritura, la Palabra llegó más lejos.
1. El Antiguo Testamento
s. XV a.C. – s. I d.C. · Escritura, lectura y canon
s. XV a.C. (trad.) — Moisés y la Torá La tradición judía atribuye a Moisés la autoría de los cinco libros del Pentateuco hacia el segundo milenio a.C.; la erudición moderna, en cambio, ve un texto compuesto a partir de varias fuentes entretejidas a lo largo de siglos y fijado en su forma actual mucho después, hacia el siglo VI–V a.C.
s. VIII–IV a.C. — Los profetas y los últimos libros Amós, Oseas e Isaías profetizan en los reinos aún divididos; Jeremías y Ezequiel atraviesan el exilio en Babilonia; Hageo, Zacarías y Malaquías ya hablan desde el regreso y la reconstrucción del templo. El arco entero refleja siglos de historia política y religiosa de Israel.
s. V a.C. — Esdras lee la Ley en público Según Nehemías 8, Esdras lee la Ley ante el pueblo reunido junto a la Puerta de las Aguas en Jerusalén, mientras los levitas explican el sentido —posiblemente traduciéndolo al arameo, la lengua que muchos exiliados vueltos de Babilonia ya hablaban en vez del hebreo—; un caso temprano de traducción o interpretación para que el texto llegara a todos.
s. III–II a.C. — Nace la Septuaginta En Alejandría, bajo el patrocinio de Ptolomeo II Filadelfo, eruditos judíos traducen la Torá al griego koiné hacia el 250 a.C. —según la tradición recogida en la Carta de Aristeas, setenta y dos traductores, de ahí el nombre “Septuaginta” (LXX)—; el resto del Antiguo Testamento se suma en las décadas siguientes. Es la primera gran traducción de la Escritura a otra lengua, y se convierte en la Biblia que citan los propios escritores del Nuevo Testamento y buena parte de la iglesia primitiva de habla griega.
s. I d.C. — Se estabilizan los “Escritos” Salmos, Proverbios, Job, los cinco Rollos, Daniel, Esdras-Nehemías y Crónicas forman la última sección en asentarse dentro del canon hebreo; la vieja idea de que un “concilio de Jamnia” hacia el año 90 d.C. cerró oficialmente la lista hoy se pone en duda, y se prefiere hablar de un proceso gradual de reconocimiento.
También en este periodo. Otras tradiciones textuales conviven con el canon hebreo que se va fijando: tras su ruptura con los judíos, los samaritanos conservan solo el Pentateuco, copiado en su propia escritura y con miles de diferencias frente al texto masorético —la mayoría triviales, aunque algunas, como el mandato de adorar en el monte Gerizim en vez de Jerusalén, son de fondo—; coincidencias con los Rollos del Mar Muerto confirman que es una tradición antigua y genuina, no una invención tardía.
2. El Nuevo Testamento
s. I – s. IV d.C. · Escritura, copia y canon
~50 d.C. — Primeras cartas de Pablo 1 Tesalonicenses y Gálatas, escritas apenas dos décadas después de la muerte de Jesús, son cartas ocasionales dirigidas a comunidades concretas —nadie las escribió pensando que serían “Escritura”— y sin embargo son los textos más antiguos del Nuevo Testamento, anteriores a cualquier Evangelio.
~70–100 d.C. — Los cuatro Evangelios y Apocalipsis Marcos, el más antiguo, se escribe hacia el 70 d.C., en torno a la destrucción del templo de Jerusalén; Mateo y Lucas lo usan como base —junto a otra fuente hoy perdida— hacia el 80–90; Juan, teológicamente distinto, cierra la colección hacia el fin de siglo. El Apocalipsis, dirigido a siete iglesias de Asia Menor, se escribe por esos mismos años, probablemente bajo el emperador Domiciano.
s. II – V d.C. — Peshitta siríaca y versiones coptas Las primeras versiones siríacas del Antiguo Testamento, desde el siglo II, sirven a comunidades cristianas de habla aramea en Mesopotamia; la Peshitta del Nuevo Testamento se compila y estandariza después, hacia el siglo V. Las versiones coptas, en sus dialectos sahídico y bohaírico, hacen lo propio en Egipto. Están entre las primeras traducciones del Nuevo Testamento a una lengua distinta del griego.
303 d.C. — Persecución de Diocleciano La “Gran Persecución” de Diocleciano ordena destruir las Escrituras cristianas, derribar los lugares de culto y arrestar al clero en todo el imperio; los cristianos que entregan sus copias para ser quemadas quedan marcados como “traditores”, una herida que después provoca el cisma donatista en el norte de África.
331 d.C. — Constantino encarga 50 Biblias Ya favorecido el cristianismo por el imperio, Constantino le encarga a Eusebio de Cesarea 50 lujosos códices de pergamino para las iglesias de su nueva capital; algunos estudiosos creen que manuscritos tan importantes como el Codex Sinaiticus o el Codex Vaticanus podrían estar emparentados con este encargo.
367 / 393 / 397 d.C. — Atanasio, Hipona y Cartago La 39ª Carta Festal de Atanasio (367) es el primer documento que enumera exactamente los 27 libros que hoy forman el Nuevo Testamento; los sínodos de Hipona (393) y Cartago (397), en el norte de África, ratifican después esa misma lista.
También en este periodo. Las primeras copias circulan de forma masiva entre las casas-iglesia del Mediterráneo, muchas hechas por miembros comunes de las comunidades y no por escribas profesionales —lo que explica buena parte de las variantes textuales—, y los cristianos adoptan pronto el códice en vez del rollo tradicional, una elección poco común para la época. Hacia 150–200 d.C., Marción de Sinope propone un canon radicalmente reducido —descarta el Antiguo Testamento y solo acepta un Lucas editado junto a diez cartas de Pablo—, y la reacción de la iglesia mayoritaria obliga a hacer explícito su propio canon; el fragmento de Muratori conserva la lista más antigua que se conoce de los libros reconocidos. Hacia 170, Taciano entrelaza los cuatro Evangelios en un solo relato continuo, el Diatessaron, versión litúrgica estándar en la iglesia siríaca por más de dos siglos. Y el testimonio material más antiguo de un libro del Nuevo Testamento es el Papiro P52, fragmento del Evangelio de Juan hallado en Egipto y fechado entre 100 y 150 d.C.
3. Jerónimo, la Vulgata y los masoretas
s. III – s. XI d.C. · Fijar y expandir el texto
c. 230–240 d.C. — La Hexapla de Orígenes En Cesarea, Orígenes compone la Hexapla, una Biblia comparada en seis columnas paralelas: el hebreo, su transliteración a letras griegas, las versiones de Áquila, Símaco y Teodoción, y la Septuaginta, marcada con signos que indican dónde el griego se aparta del hebreo. Es el primer gran esfuerzo sistemático de crítica textual bíblica, y sienta las bases del trabajo que después hará Jerónimo.
382–405 d.C. — Jerónimo traduce la Vulgata El papa Dámaso I le encarga en 382 revisar los Evangelios latinos existentes; Jerónimo va más allá, aprende hebreo con maestros judíos y traduce el Antiguo Testamento directo del hebreo original —la “Hebraica veritas”— en vez de partir de la Septuaginta griega, una decisión controvertida que hasta Agustín de Hipona cuestionó; el resultado se conocerá siglos después como la Vulgata, la Biblia estándar de Occidente por más de mil años.
s. IV d.C. — Ulfilas y la Biblia gótica El obispo Ulfilas inventa un alfabeto gótico específicamente para poder traducir la Biblia a su pueblo, la primera gran traducción a una lengua germánica; según la tradición, omite los libros de Reyes por considerarlos demasiado belicosos para un pueblo ya inclinado a la guerra. Sobrevive en el Codex Argenteus, un lujoso manuscrito en tinta de plata y oro sobre pergamino púrpura, hoy en Suecia.
s. VII–XI d.C. — Los masoretas fijan el texto hebreo Escribas judíos de Tiberíades y Babilonia añaden al texto consonántico hebreo —que originalmente no tenía vocales— un sistema de puntos vocálicos y marcas de cantilación, además de conteos exhaustivos de letras y palabras para detectar cualquier error de copia; el resultado, el Texto Masorético, es la base de las Biblias hebreas hasta hoy. Dos manuscritos lo demuestran: el Códice de Alepo (c. 930), obra de Aarón ben Asher, y el Códice de Leningrado (1008), la copia completa más antigua que se conserva y la base de casi todas las ediciones académicas modernas, incluida la Biblia Hebraica Stuttgartensia.
También en este periodo. Antes de Jerónimo, ya circulan desde el siglo II traducciones latinas de la Septuaginta y del Nuevo Testamento griego, hechas por distintas manos sin coordinación entre sí —la “Vetus Latina” o Antigua Latina—; su calidad desigual y sus discrepancias son justo lo que lleva a Dámaso I a encargarle a Jerónimo la revisión autorizada que termina siendo la Vulgata. La Biblia sigue expandiéndose, además, a otras lenguas: hacia 405, el monje Mesrop Mashtots inventa el alfabeto armenio con el propósito explícito de traducir la Escritura, dando inicio a toda la literatura escrita en armenio; el copto sirve a la iglesia de Egipto, el ge’ez llega a Etiopía de la mano de la conversión del reino de Aksum, y el georgiano, al Cáucaso. La traducción bíblica nunca fue solo un fenómeno mediterráneo occidental.
4. La Edad Media
1229 – 1536 · Traducir bajo sospecha
1170–1184 — Pedro Valdo y los valdenses Un rico comerciante de Lyon encarga, hacia 1170, una traducción de los Evangelios a la lengua romance del pueblo y empieza a predicar en las calles junto a sus seguidores, los “pobres de Lyon”; el papa Lucio III lo excomulga en 1184, y los valdenses terminan refugiados en los valles alpinos del Piamonte.
1382–1384 — John Wycliffe traduce al inglés Convencido de que la Palabra de Dios no debía quedar reservada al clero, dirige la primera traducción completa de la Biblia al inglés hecha desde la Vulgata; muere en 1384, antes de que la Iglesia lograra juzgarlo. Su colaborador John Purvey la revisa hacia 1388 en una versión más natural e idiomática, menos apegada palabra por palabra al latín; esa “Versión Posterior” termina siendo la que más se copia y circula.
1455 — Biblia de Gutenberg Primera Biblia impresa con tipos móviles —pequeñas piezas de metal, una por letra, que se combinan y reutilizan para componer cada página en vez de copiarla o tallarla entera—; la bisagra tecnológica de todo lo que sigue.
1521–1522 — Lutero, excomunión y Wartburg Excomulgado en enero de 1521 por negarse a retractar sus escritos contra la venta de indulgencias y la autoridad del papa (entre ellos, sus 95 tesis de 1517), es declarado proscrito por el Edicto de Worms —cualquiera podía matarlo sin consecuencias legales—; su príncipe lo esconde casi un año en el castillo de Wartburg, bajo una identidad falsa, donde traduce el Nuevo Testamento al alemán en once semanas. Sigue afinando esa traducción y completando el resto de la Biblia hasta la edición final de 1545, un año antes de morir; revisiones oficiales posteriores —1892, 1984 y 2017— siguen puliendo el texto luterano hasta hoy.
1526–1536 — Tyndale: el NT inglés y su muerte Convencido de que hasta un labrador debía poder leer la Escritura, huye a Alemania para imprimir en 1526 el primer Nuevo Testamento en inglés traducido del griego, ya que hacerlo en Inglaterra era ilegal; los ejemplares se contrabandean escondidos en fardos de tela. En 1534 publica una revisión de su propia traducción, más precisa que la de 1526. Traicionado en Amberes, es juzgado por hereje y ejecutado en 1536: estrangulado y quemado en la hoguera en Vilvoorde.
También en este periodo. La Iglesia intenta frenar la lectura vernácula y persigue a quienes la promueven: los concilios de Toulouse (1229) y Tarragona (1234) prohíben a los laicos poseer la Biblia en lengua vernácula, y las Constituciones de Oxford (1408) prohíben traducir o poseer una nueva traducción sin autorización eclesiástica. En 1415 el Concilio de Constanza condena a Wycliffe después de muerto y quema vivo a Jan Hus en Bohemia pese a un salvoconducto imperial, por difundir esas mismas ideas; en 1428, por orden del papa Martín V, los restos de Wycliffe son exhumados, quemados y arrojados al río Swift.
5. El caso del español
1422 – 1602 · De la nobleza al pueblo
1422–1430 — Biblia de Alba Luis de Guzmán, maestre de la Orden de Calatrava, encarga al rabino Mosé Arragel una traducción del Antiguo Testamento al castellano con extensos comentarios judíos y cristianos; el resultado, lujosamente ilustrado, circula solo entre la nobleza, no el pueblo.
1514–1517 — Políglota Complutense El cardenal Francisco Jiménez de Cisneros financia en Alcalá de Henares una Biblia en seis volúmenes con el hebreo, el griego, la Vulgata latina y el arameo en columnas paralelas; impresa entre 1514 y 1517, no circula hasta obtener la aprobación papal hacia 1522.
1557–1569 — Casiodoro de Reina y la Biblia del Oso Antiguo monje jerónimo, huye de España bajo sospecha de simpatías protestantes y pasa años de exilio errante por Ginebra, Londres y Fráncfort perseguido por la Inquisición; en 1569 publica en Basilea la primera Biblia completa traducida al español desde las lenguas originales, conocida como la “Biblia del Oso” por el grabado de un oso en su portada.
1602 — Cipriano de Valera También antiguo monje jerónimo y compañero de exilio de Casiodoro de Reina, revisa su Biblia del Oso y la publica en Ámsterdam en 1602; esa revisión da origen a la Reina-Valera, la tradición bíblica en español aún viva hoy. La Reina-Valera ha seguido revisándose desde entonces —1865, 1909 y 1960 son las revisiones más usadas— sin dejar de ser, en esencia, el mismo texto que Reina y Valera dejaron listo hace más de cuatro siglos.
También en este periodo. En 1516, Erasmo de Róterdam publica el primer Nuevo Testamento griego impreso, apurado para adelantarse a la Complutense y basado en pocos manuscritos medievales; con todo y sus errores, este texto —el “Textus Receptus”— es la base griega que usarán Lutero y Tyndale para sus propias traducciones.
6. La Biblia inglesa y Trento
1539 – 1611 · Autorizar el texto, fijar el canon
1539 — La Gran Biblia Encargada durante el reinado de Enrique VIII y editada por Miles Coverdale a partir del trabajo de Tyndale, es la primera Biblia “autorizada” oficialmente por la Iglesia de Inglaterra, pensada para leerse en cada parroquia.
8 de abril de 1546 — El Concilio de Trento fija el canon católico En su cuarta sesión, el Concilio de Trento declara canónicos, con la misma autoridad que el resto de la Escritura, los libros deuterocanónicos que los reformadores habían dejado fuera del Antiguo Testamento; es la primera vez que la Iglesia católica convierte el contenido exacto del canon en un artículo de fe.
1560 — La Biblia de Ginebra Exiliados protestantes ingleses en Ginebra revisan la Biblia desde las lenguas originales y le añaden algo nuevo: numeración de versículos y extensas notas al margen, lo que la convierte en la primera Biblia de estudio en inglés; su tono marcadamente calvinista incomodará más tarde al rey Jaime I.
1611 — La Biblia del Rey Jaime Convocada por Jaime I tras la Conferencia de Hampton Court de 1604, en parte para contrarrestar las notas de la Biblia de Ginebra, la nueva traducción se apoya tanto en el trabajo de sus 47 traductores como en el de Tyndale: cerca del 84% de su Nuevo Testamento y el 76% del Antiguo Testamento que Tyndale alcanzó a traducir provienen, casi palabra por palabra, de él.
7. El siglo XIX
1698 – 1834 · Las sociedades bíblicas
1793 — William Carey llega a India Zapatero inglés convertido en misionero, se instala en Serampore (colonia danesa cerca de Calcuta) y, junto a Joshua Marshman y William Ward —el “trío de Serampore”—, aprende varias lenguas indias y traduce la Biblia, entera o en parte, a decenas de ellas; se lo conoce como el padre de las misiones protestantes modernas.
1800 — Mary Jones camina a Bala Esta joven galesa ahorra durante seis años y camina más de 40 kilómetros descalza hasta Bala para comprarle una Biblia a Thomas Charles; su historia conmueve a Charles y a otros, y los lleva a proponer una sociedad dedicada solo a distribuir Biblias, la semilla directa de la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera fundada cuatro años después.
1804 — Sociedad Bíblica Británica y Extranjera Fundada en Londres, sin adscripción a ninguna denominación, se propone distribuir Biblias sin notas ni comentarios en el mayor número posible de lenguas; se convierte en la principal financiadora y coordinadora mundial de traducciones bíblicas y da origen al movimiento moderno de sociedades bíblicas nacionales.
También en este periodo. Antes de las sociedades bíblicas modernas ya existían precedentes: la SPCK, fundada en Inglaterra en 1698, financia traducciones y distribución de Biblias, y el Instituto de Canstein, fundado en Halle (Alemania) en 1710, es pionero en producir Biblias baratas en masa. Y en 1816 nace en Nueva York la Sociedad Bíblica Americana, con Elias Boudinot —expresidente del Congreso Continental— como primer presidente; entre sus dirigentes posteriores figuran John Jay y Francis Scott Key. La traducción misionera avanza en paralelo por Asia: Robert Morrison, primer misionero protestante en China, completa junto a William Milne la primera Biblia protestante íntegra en chino en 1823; y en 1834 Adoniram Judson traduce directamente de los idiomas originales toda la Biblia al birmano, la primera vez que se hace en esa lengua.
8. Los descubrimientos
1844 – 1947 · Confirmar el texto
1844 / 1859 — Tischendorf y el Códice Sinaítico El erudito alemán Constantin von Tischendorf encuentra en 1844, en el Monasterio de Santa Catalina del Sinaí, páginas de pergamino que estaban a punto de quemarse; regresa en 1859, con el patrocinio del zar de Rusia, y logra llevarse el manuscrito completo. El Códice Sinaítico, del siglo IV, es una de las copias griegas más antiguas y completas de la Biblia cristiana que se conocen.
1896–1897 — La Guenizá de El Cairo El erudito Solomon Schechter localiza en la sinagoga Ben Ezra de El Cairo una guenizá —un depósito donde se guardan, en vez de destruir, los textos hebreos deteriorados— con cerca de 400.000 fragmentos de manuscritos acumulados desde el siglo XI; entre ellos aparecen textos bíblicos y masoréticos que amplían enormemente lo que se sabía sobre la transmisión del texto hebreo.
1947 — Rollos del Mar Muerto Pastores beduinos encuentran en cuevas cerca de Qumrán, junto al mar Muerto, cerca de 900 manuscritos con fragmentos de casi todos los libros del Antiguo Testamento (falta solo Ester), escritos entre el siglo III a.C. y el I d.C. —hasta mil años más antiguos que los manuscritos hebreos conocidos hasta entonces—; confirman la asombrosa fidelidad de la tradición masorética a la vez que revelan que en la época convivían distintas versiones del texto.
9. Expansión misionera, traducción y derechos de autor
1886 – 2016 · Organización, método y copyright en un siglo de difusión bíblica
1917–1942 — Cameron Townsend, Wycliffe Bible Translators y SIL Townsend llega a Guatemala en 1917 a vender Biblias y descubre hablantes de cakchiquel que no tienen la Escritura en su lengua ni hablan español; pasa una década traduciendo el Nuevo Testamento para ellos. En 1934 funda un campamento para entrenar traductores en lingüística, semilla del Instituto Lingüístico de Verano (SIL, 1942) y de Wycliffe Bible Translators, la organización que más lenguas sin escritura ha alcanzado.
1945 – 2000 — La expansión misionera rebasa a la traducción En la segunda mitad del siglo XX el evangelio llega, de la mano de un crecimiento misionero sin precedentes, a muchas más naciones de las que las organizaciones de traducción —con procesos centralizados y textos protegidos por derechos de autor— pueden cubrir; miles de lenguas siguen sin una sola palabra de la Biblia. Ese descalce es el trasfondo que empuja, décadas después, a liberar textos y herramientas bajo licencias abiertas.
1964 — Eugene Nida y la equivalencia dinámica El lingüista Eugene Nida, de las Sociedades Bíblicas Unidas, publica “Toward a Science of Translating” y formula la “equivalencia dinámica”: traducir no palabra por palabra, sino buscando que el lector de hoy reciba el mismo efecto que recibió el lector original. El enfoque cambia, en la práctica, cómo se traduce la Biblia a la inmensa mayoría de las lenguas del mundo desde entonces.
2001 — Una iglesia lista para traducir, sin cómo hacerlo En Papúa Nueva Guinea, una iglesia que llevaba más de diez años pidiendo ayuda a misioneros sin recibirla decide, en 2001, emprender ella misma la traducción. Se topa con dos obstáculos: el material de formación y los recursos necesarios solo existían en inglés, y además estaban licenciados exclusivamente para traductores de ciertas organizaciones misioneras occidentales, así que ni siquiera podían usarlos legalmente aunque los entendieran. Tim Jore, de unfoldingWord, cita este caso como ejemplo de cómo el sistema de licencias —pensado para proteger, no para obstruir— termina cerrando el paso a quienes más listos están para continuar la obra.
2016 — Cierre de un sitio bíblico gratuito Un sitio web australiano ofrecía gratis más de cincuenta traducciones bíblicas, pero solo podía hacerlo porque tenía permiso de las editoriales dueñas de los derechos de cada una; cuando una asociación de editoriales bíblicas le retira el permiso, las traducciones desaparecen todas de golpe, dejando sin ese acceso a comunidades que dependían de él. El caso muestra que, incluso en internet, el acceso a la Biblia sigue dependiendo de quién tiene el derecho de autor.
También en este periodo. El derecho de autor moderno también entra en escena: en 1886 el Convenio de Berna establece estándares internacionales de copyright exigibles entre países firmantes, y en 1901 los editores de la American Standard Version registran su copyright, uno de los primeros usos documentados aplicados a una traducción bíblica —no tanto por afán de lucro como para proteger la integridad del texto frente a alteraciones no autorizadas. Y en 1946, representantes de sociedades bíblicas de trece países se reúnen para fundar las Sociedades Bíblicas Unidas, una alianza mundial que hoy agrupa a más de 150 sociedades bíblicas nacionales en más de 240 países.
10. Precedentes de apertura
1997 – 2023 · Otras traducciones y licencias abiertas que allanaron el camino, cada una por su cuenta
1997 — La World English Bible nace de dominio público Michael Paul Johnson choca de frente con las restricciones de copyright de las traducciones modernas: no puede publicar la Nueva Versión Internacional completa en su sitio web sin permiso de Zondervan, que le cotiza 10.000 dólares más 10 dólares por copia solo para incluirla en un software gratuito, y el aviso de copyright de la NASB prohíbe expresamente crear derivados a partir de ella. Frustrado, decide en 1997 actualizar el lenguaje de la American Standard Version de 1901 —ya de dominio público— para crear la World English Bible: una versión moderna sin copyright, que cualquiera puede copiar, modificar y redistribuir sin pedir permiso; años antes de que existieran las licencias Creative Commons, ya perseguía el mismo objetivo por otra vía.
2001 — La NET Bible amplía el acceso gratuito En 1995, bible.org descubre que no puede citar libremente las Biblias con copyright tradicional en sus estudios en línea, así que decide crear su propia traducción: la New English Translation, publicada en internet en 2001 con más de 60.000 notas de traductor. Pensada para misioneros, traductores bíblicos y regiones de pocos recursos, se libera bajo una licencia propia que permite citarla, descargarla y usarla gratis sin pedir permiso previo en usos no comerciales. En vez de ponerla en dominio público, mantienen el copyright a propósito: razonan que una Biblia de dominio público, como la KJV, sigue generando millones para editoriales sin pagar regalías a nadie, así que el uso comercial requiere negociar por separado, canalizando parte de esos ingresos de vuelta al ministerio.
2002 — Nace Creative Commons Lawrence Lessig, Hal Abelson y Eric Eldred fundan Creative Commons en 2001, después de perder ante la Corte Suprema de EE. UU. un caso contra la ampliación de los plazos de copyright —una restricción cada vez mayor que buscaban contrarrestar—; en diciembre de 2002 publican las primeras licencias Creative Commons. Sin esa herramienta legal, ninguna de las licencias CC BY-SA que adoptarán después las traducciones y los recursos bíblicos abiertos habría existido.
2005 — SIL libera su licencia abierta de tipografías Las licencias tradicionales de tipografía restringen la modificación y redistribución de las fuentes, justo lo que hace falta para adaptar alfabetos a lenguas sin escritura propia; SIL International —la organización nacida del trabajo de Cameron Townsend con los hablantes de cakchiquel— publica en 2005 la SIL Open Font License para eliminar esa barrera, permitiendo que cualquiera use, modifique y redistribuya libremente esas fuentes. Es el mismo linaje organizativo que, una década después, respaldaría los recursos abiertos de unfoldingWord.
2015 — Wycliffe Associates libera la Unlocked Literal Bible Bruce Smith, presidente de Wycliffe Associates, lo resume así: el objetivo es que los traductores trabajen “sin tener que pagar cuotas de licencia ni cumplir restricciones de copyright, que pueden frenar el avance de la traducción bíblica”. Wycliffe Associates, con unfoldingWord, completa la Unlocked Literal Bible y la Unlocked Dynamic Bible —“desbloqueadas” ya desde el nombre— y las libera bajo licencia Creative Commons Atribución-CompartirIgual 4.0; son la base textual sobre la que unfoldingWord construiría, poco después, sus propios recursos abiertos.
También en este periodo. Varios recursos nacidos con copyright tradicional terminan abriéndose años después, cada uno por decisión de quienes los publicaron: “A Translation for Translators” (T4T), completada en 2008 por Ellis W. Deibler Jr., pasa en 2017 a licencia Creative Commons Atribución-CompartirIgual 4.0; la Literal Standard Version (LSV), de 2020, es relicenciada poco después bajo esa misma licencia; la Berean Study Bible, de 2016, se declara de dominio público el 30 de abril de 2023; y ese mismo año las Sociedades Bíblicas Unidas liberan bajo CC BY-SA sus diccionarios de hebreo y griego del Nuevo Testamento, junto con los materiales del Proyecto de Texto del Antiguo Testamento Hebreo (1973–1980), hasta entonces distribuidos de forma restringida.
11. unfoldingWord y la traducción centrada en la iglesia
2013 – hoy · De la fundación de unfoldingWord a la expansión del modelo por Asia y África
2013 — Nace unfoldingWord Distant Shores Media se convierte en unfoldingWord, con un diagnóstico claro: faltan materiales de formación en las “lenguas puente” (gateway languages) que permiten traducir después a las demás lenguas del mundo, y las licencias restrictivas de los recursos existentes frenan a las iglesias nativas —el mismo problema que enfrentó la iglesia de Papúa Nueva Guinea en 2001. La organización empieza a producir sus propios recursos (textos originales, ULT, UST, Open Bible Stories, translationNotes y translationWords) y a liberarlos bajo licencia Creative Commons.
2013 — Tim Jore publica “The Christian Commons” Ese mismo año, Tim Jore publica “The Christian Commons: Ending the Spiritual Famine of the Global Church”, el fundamento teológico de la apertura de unfoldingWord. Argumenta que el modelo de copyright tradicional —todos los derechos reservados, cada solicitud canalizada de vuelta al dueño del contenido— deja a la iglesia global “legalmente encerrada del otro lado de un muro” que frena la ayuda urgente que necesita. Defiende Creative Commons Atribución-CompartirIgual (CC BY-SA) por encima tanto del dominio público como de licencias restringidas: a diferencia del dominio público, la cláusula CompartirIgual “cierra en abierto” el contenido —nadie puede tomarlo y volverlo propietario—, y la atribución obligatoria protege la integridad teológica, dificultando que grupos heterodoxos hagan pasar versiones corrompidas como si fueran el original.
Década de 2010 — Door43, el taller colaborativo unfoldingWord construye Door43, una plataforma en línea donde equipos de todo el mundo crean, traducen, sincronizan y publican automáticamente estos recursos abiertos, con foro y canales de soporte para quien se suma; es la infraestructura técnica que convierte la traducción bíblica abierta en un trabajo verdaderamente colaborativo y global, sin depender de una sola organización centralizada.
2018 — Se formula la traducción bíblica centrada en la iglesia Tim Jore, de unfoldingWord —el mismo que documentó el caso de Papúa Nueva Guinea en 2001— publica “From Unreached to Established”, donde nombra y sistematiza la traducción bíblica centrada en la iglesia (Church-Centric Bible Translation): un paradigma que él mismo describe como ya emergente en la iglesia global, no una idea inventada desde cero, en el que son los propios líderes de la iglesia local quienes dirigen la traducción, como parte de su formación, y no un equipo externo que la entrega ya terminada. El paper reconoce que el patrón no es nuevo —lo tienen ya Ulfilas y Lutero— y documenta su resurgimiento acelerado gracias a los recursos abiertos que unfoldingWord y Door43 ponen a disposición de esas iglesias.
También en este periodo. Tim Jore sigue desarrollando el marco teológico del modelo: en 2024 publica “When the Church Translates the Bible”, situando la traducción centrada en la iglesia junto a otros dos cambios en curso en las misiones —los movimientos de plantación de iglesias y la formación teológica no tradicional— como parte de una misma reconfiguración más amplia. En 2017, unfoldingWord y Every Tribe Every Nation (ETEN) lanzan la Estrategia de Lenguas Puente, orientada a formar primero a traductores de las principales “lenguas puente” regionales, con la meta de que cada grupo lingüístico cuente con al menos 25 capítulos de Escritura para 2033. El modelo, mientras tanto, se expande por distintas regiones: entre 2017 y 2019, Every Tribe Every Nation, Wycliffe Bible Translators, unfoldingWord y un ministerio local del sur de Asia completan Nuevos Testamentos en doce lenguas minoritarias del Himalaya; en 2021, unfoldingWord completa paquetes de recursos en seis lenguas puente de India —hindi, canarés, odia, telugu, maratí y guyaratí—, abriendo la puerta a la traducción bíblica para más de 829 millones de personas; y ese mismo año, en Sudán, se asocia con Greater Reach Alliance para formar a 24 traductores que completan 26 paquetes de Historias Bíblicas Abiertas en árabe sudanés y 16 en masalit, herramientas que sirven potencialmente a unas 60 lenguas sudanesas sin Biblia.
12. La Biblia en las lenguas indígenas de América Latina
1824 – hoy · Las lenguas originarias del continente reciben su propia Escritura
1824–1829 — Los primeros pasos: quechua y aymara Diego Thomson —James Thomson, ministro bautista escocés— encarga en Cuzco, en 1824, una traducción del Nuevo Testamento al quechua, hecha por colaboradores cuzqueños; se conserva en dos volúmenes manuscritos en la Biblioteca Británica. En 1829 llega a imprenta en Londres la primera edición de las Escrituras en una lengua indígena sudamericana: el Evangelio de Lucas en edición bilingüe aymara-español, con la parte aymara traducida por Vicente Pazos Kanki, cuya madre hablaba aymara. Ambos episodios marcan el punto de partida de un movimiento de traducción bíblica a lenguas indígenas que, dos siglos después, sigue extendiéndose por todo el continente.
1929 — El Nuevo Testamento en cakchiquel Cameron Townsend completa el Nuevo Testamento en cakchiquel (kaqchikel), fruto de más de una década de trabajo desde su llegada a Guatemala en 1917: el mismo proyecto que lo lleva a fundar, pocos años después, el campamento de formación de traductores que se convertirá en el Instituto Lingüístico de Verano y en Wycliffe Bible Translators —la tradición misionera de la que, generaciones más tarde, nace también unfoldingWord—. Fue el primer libro publicado en esa lengua.
1954–2021 — Venezuela: warao, piaroa, sanumá y ninam En el delta del Orinoco, Henry y Anne Osborn inician en 1954 la traducción al warao, que llega en 2018-2019 a una Biblia «corta» —14 libros completos y porciones de Salmos, Isaías y Job—, tras 65 años de trabajo continuo. En esa misma línea de traducción a las lenguas indígenas venezolanas, el Nuevo Testamento piaroa (Huottöja) se publica en 1986, con una nueva versión hecha por las propias Iglesias Piaroa en 2021; y, en la frontera con Brasil, la familia yanomami suma el Nuevo Testamento sanumá (2008, obra de Donald y Barbara Borgman en Auaris) y el ninam (listo para imprimirse en 2021, tras 49 años de trabajo). Estos dos últimos hitos son precedentes históricos distintos de los proyectos actuales en piaroa y sanöma, descritos a continuación. Ninguno de estos trabajos lo inició Idiomas Puentes: los emprendieron otros misioneros, iglesias y organizaciones, años antes de que existiera.
También en este periodo. El mismo movimiento se repite, con variantes propias, en prácticamente todos los países de América Latina: de México, con 153 traducciones del Nuevo Testamento catalogadas por SIL, a Guatemala, con once Biblias mayas completas entre 1989 y 2019, pasando por Bolivia, Perú, Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Colombia. Una crónica completa, país por país y lengua por lengua, se documenta aparte en la cronología de Idiomas Puentes para América Latina.
13. Idiomas Puentes y sus frutos
Actualidad · Soltar el control para que la Palabra llegue más lejos, ahora en América Latina
Actualidad — Nace Idiomas Puentes Idiomas Puentes nace con el apoyo de unfoldingWord para bendecir a América Latina con estos mismos recursos, ahora abiertos: reúne a múltiples iglesias para adaptar al español y al portugués los materiales en inglés de unfoldingWord, y ponerlos así al alcance de iglesias nativas con miembros bilingües que, junto a su lengua materna, dominan el español o el portugués.
Actualidad — La respuesta de las etnias Al acercarse a distintas etnias de América Latina con esta estrategia de idiomas puente, múltiples pueblos manifiestan su deseo y disposición de emprender la traducción a su propia lengua nativa, demostrando su hambre de conocer más la Palabra de Dios en su propio idioma. Los dos hitos siguientes muestran el resultado de ese trabajo.
Actualidad — Nueva versión de la traducción al piaroa Más detalles próximamente.
Actualidad — Nuevo proyecto de traducción al sanöma Más detalles próximamente.
El hilo que sigue hoy
“Cada vez que alguien soltó el control sobre en qué lengua podía leerse la Escritura, la Palabra llegó más lejos. Idiomas Puentes existe para seguir ese mismo hilo.”